VEN A REVISARTE LA TENSIÓN OCULAR
El glaucoma es una enfermedad asintomática silenciosa que puede provocar una pérdida de visión irreversible. Es por esto que son importantes los controles periódicos con un oftalmólogo.
Cuando el líquido que se encuentra dentro de nuestro ojo no consigue evacuarse correctamente, aumenta la tensión ocular, y esta daña nuestro nervio óptico. La consecuencia es la disminución de nuestro campo visual, como en la foto.

Si no se trata a tiempo, puede producirse una ceguera irreversible.
Los factores de riesgo más comunes son:
- Mayores de 60 años
- Personas con antecedentes familiares
- Miopías elevadas,
- Tratamientos con corticoides,
- Diabetes mellitus
- Pacientes con problemas vasculares
Se recomienda medirse la presión intraocular regularmente a partir de los 40 años.
Esto se puede hacer en las ópticas que cuenten con el equipo adecuado, como en la nuestra. Según el resultado, aconsejaremos el control con un oftalmólogo. Si se detecta a tiempo, y se trata adecuadamente con medicamentos, se puede conservar la visión. En la mayoría de los casos con colirios, que son bastante efectivos.
Otros tratamientos pueden ser el láser o la cirugía.
Existen medicamentos que están contraindicados en caso de glaucoma, como los corticoides en todas sus formas: por vía oral, en gotas oculares, en cremas o en inhaladores. También algunos medicamentos para alergias o resfriados, algunos antihipertensores y medicamentos que provocan la dilatación de las pupilas. Te recomendamos que cuando vayas a la farmacia, informes a tu farmacéutico de que sufres de glaucoma, así podrá aconsejarte los medicamentos sin receta que más te convienen.
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