HIGIENE NATURAL DE LA BOCA
Una boca sana requiere una nutrición e higiene preventiva desde nuestra infancia. El cuidado bucal es muy necesario, porque consumimos muchos alimentos que desequilibran nuestra flora oral, con el consiguiente riesgo de caries. Además de los consejos tradicionales de lavarse los dientes con un cepillo de calidad y un dentífrico adecuado, en la farmacia encontramos muchos otros complementos como colutorios, hilo dental, cepillos interdentales o flúor semanal.
Pero hay estudios que indican que la placa dental no es la única causa de los problemas de caries. Hay muchas personas que cumplen escrupulosamente los consejos del dentista y, a pesar de ello, siguen teniendo problemas de caries. A continuación os hago un pequeño resumen de las teorías de los doctores Ralph Steinman y John Leonora, que he descubierto gracias al libro “Dientes sanos, vida sana” de Juan y Paula Mirre, que podéis consultar en Internet.

Nuestros dientes están vivos, y por ellos circula el flujo dentinal, que los remineraliza y es antibacteriano. Como cualquier otro órgano o tejido de nuestro cuerpo, sus funciones están reguladas por hormonas. Las hormonas parotídeas regulan el flujo dentinal. Cuando hay exceso de glucosa en sangre, no se secretan dichas hormonas, con lo que el flujo dentinal deja de producirse y el diente enferma. La dieta occidental moderna es en parte la culpable de nuestras caries, ya que consumimos demasiados alimentos procesados que pasan rápidamente a nuestra sangre en forma de glucosa. El problema está en la sangre, no en nuestra boca. Por eso no es suficiente con lavarse los dientes. Tenemos que disminuir la cantidad de alimentos industriales que consumimos. Además, esos alimentos son pobres en vitamina D y K, en zinc y en yodo, fundamentales para remineralizar nuestros dientes y hacerlos más resistentes.
La saliva es un increíble fluido con poder antibiótico, antiinflamatorio y antioxidante, que posee factores de crecimiento y minerales capaces de regenerar el esmalte y la calidad del diente. Nuestra boca está poblada por centenares de especies de bacterias que protegen nuestros dientes y los ayudan a defenderse de las bacterias patógenas que puedan aparecer. Cambiando nuestra alimentación y tomando alimentos y suplementos ricos en vitaminas y minerales, nuestros dientes estarán más fuertes y nuestra boca más sana.
Otros problemas bucales que podemos sufrir y que podemos prevenir y tratar con estrategias alternativas:
Problemas de encías
Van desde una inflamación o infección (gingivitis) hasta problemas más graves, como una periodontitis. Para prevenirlos y evitar acudir al dentista, podemos usar diferentes productos.
Aceite de pepita de pomelo. Con gran potencia antibiótica y antimicótica. Se puede emplear de distintas maneras: poniendo unas gotas en el cepillo de dientes, o en un vasito de agua para enjuagarse. Además, después nos lo podemos tragar para conseguir también un efecto interno. Muy útil para cuidar las encías y prevenir la gingivitis y la enfermedad periodontal.
Aceite de coco. Para lavarse los dientes y desinfectar suavemente nuestra boca con el método ayurvédico (medicina tradicional india) que ellos llaman oil pulling: sirve para dejar los dientes blancos, tener un aliento fresco y prevenir las caries.
La técnica consiste en ponerse una cucharada de aceite de coco en la boca y pasarlo entre los dientes durante 10 o 20 minutos. De esta forma el aceite atrapa y destruye todo tipo de patógenos de la cavidad bucal. Luego se escupe el aceite y se lavan los dientes como de costumbre. Se puede hacer todos los días o varias veces por semana.
Agua oxigenada y bicarbonato. Otros 2 grandes productos, muy clásicos y olvidados. Si nos lavamos los dientes con ellos también mejoramos el estado de nuestras encías.
También para mejorar nuestras encías podemos usar suplementos con colágeno, condroitina, o vitamina C, que nos ayudan a fabricar nuestro propio tejido de sostén. Las Sales de Schuessler 1 y 2 también apoyan la formación de los tejidos de la encía y del tejido óseo.

Aftas
Las aftas son en general el resultado de una situación de estrés que debilita nuestro sistema inmunitario. Se pueden tratar con aceites esenciales. En nuestra farmacia tenemos un producto que funciona muy bien y que es muy completo: el gel bucodental de Pranarom. Lleva Árbol del té, Palmarosa, Menta piperita, Laurel, Clavo, Hinojo, Jengibre y Katafray. Con propiedades calmantes y reparadoras
También os recomiendo própolis o equinácea en spray, como cuando tenemos dolor de garganta. Refuerzan nuestro sistema inmunitario, luchan contra los virus y regeneran la mucosa
Si sufrimos de aftas con frecuencia, es importante tomar magnesio y vitaminas del grupo B, para luchar contra el estrés, y vitamina C, que previene su aparición.
Mal aliento
A veces es debido a un desequilibrio de las bacterias que pueblan nuestra boca. Os recomiendo la toma de probióticos orales. Por ejemplo, los laboratorios Solaray disponen de un producto que se llama Oral Flora que contiene 3 cepas específicas para la esfera bucal. Se presentan en forma de chicles, porque lo que interesa es que se queden el mayor tiempo posible en la boca. Se ha comprobado que no solo reducen el mal aliento sino que mejoran los problemas crónicos de sinusitis, otitis e infecciones de garganta. Porque, no lo olvidemos, todos esos órganos están interconectados.

Y como cada uno de nosotros es único, ven a vernos a la farmacia para que te aconsejemos personalmente. Tú eres el principal actor de tu salud. Ponte en tus manos. Nosotros te ayudamos ¡acércate!
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