¿Qué es el sueño segmentado?
¿Eres de esas personas que se duermen sin problema pero se despiertan a mitad de la noche y no consiguen volverse a dormir? Quizás en este artículo comprendas mejor lo que te pasa.
Nuestros hábitos de vida han cambiado muchísimo en el último siglo. Las condiciones de vida con las que los humanos nos hemos construido y hemos evolucionado durante miles de años ya no existen. Muchas cosas que hoy en día consideramos lógicas o naturales no lo son tanto. Os doy algunos ejemplos:
- Comer 3 o más veces por día todos los días.
- Tener calefacción en invierno y aire acondicionado en verano.
- Encender la luz eléctrica cuando se hace de noche.
Nuestra genética no ha tenido tiempo de evolucionar o adaptarse tan rápido a nuestras nuevas costumbres
Ya he hablado en otro artículo sobre las diferencias entre nuestra alimentación moderna y la de nuestros ancestros de hace apenas 5000 años, (un suspiro en términos evolutivos) que provoca en muchas personas problemas de digestión, de diabetes o de obesidad, por ejemplo.
Hoy quiero haceros reflexionar sobre el cambio enorme que representa en nuestras vidas la iluminación nocturna.
Podemos considerar que hasta el siglo XX, la mayoría de los hogares no disponían de luz eléctrica.
Cuando se va la luz, segregamos melatonina, y ésta activa el mecanismo del sueño.
Hace 100 años, cuando no existía la iluminación eléctrica, se empezaba a tener sueño al oscurecer.
Mucha gente vivía en el campo o en pueblos. Se recogían temprano, al atardecer, en sus casas. Las calles estaban oscuras. Las familias se reunían dentro de las casas, entre ellas, alrededor de la chimenea o de un fuego. Preparaban la cena y realizaban tareas domésticas. Hablaban, cantaban o se contaban las viejas historias transmitidas por los abuelos o la tradición popular.
Roger Ekirch, historiador de la Universidad de Virginia Tech, ha estudiado novelas y documentos de distintos países, y ha observado que el patrón normal del sueño ha sido, desde siempre, el dormir de forma segmentada, es decir, dos periodos de sueño separados por un período de vigilia. En muchos documentos se les denomina primer y segundo sueño. Nuestros ancestros no dormían más de ocho horas en total, pero separadas por una vigilia intermedia que podía durar entre una y tres horas. Si se acostaban a las ocho, por ejemplo, dormían hasta medianoche, se despertaban y permanecían despiertos hasta cosa de las tres de la mañana en que volvían a dormirse hasta las siete que amanecía, más o menos.
Para corroborar la investigación histórica, se han hecho investigaciones científicas, escogiendo al azar voluntarios dispuestos a permanecer durante 14 horas al día en la oscuridad. Al cabo de unos días, los voluntarios han empezado a dormir adoptando un sueño segmentado en dos bloques de 4 horas separados por una vigilia de hasta tres horas de duración. Conclusión: nuestro ritmo circadiano natural lleva escrito un modelo muy distinto al de las 8 horas de golpe a las que estamos acostumbrados (que son nuestro patrón de sueño actual)
Existen zonas de nuestro planeta en las cuales se sigue durmiendo según el patrón segmentado, como algunas tribus de África, Asia o América. También se practica este horario en muchas órdenes monásticas. Además, los humanos actuales somos la única especie animal que duerme en una sola fase. Una razón posible de esta adaptación podría ser la revolución industrial, en la cual los nuevos horarios y turnos en las fábricas hicieron que fuera más adecuado dormir 8 horas de golpe para descansar.
¿Qué hacían nuestros antepasados durante las horas de vigilia? Un poco de todo. La mayoría no salían de la cama, pero otros incluso iban a ver los vecinos. Unos rezaban, otros leían o escribían a la luz de una vela. Otros meditaban lo que habían soñado. Parece ser que en la vigilia entre los dos sueños era mucho más fácil recordar los sueños. Otros comían, realizaban algunas tareas domésticas, cuidaban a los niños y también tenían sexo. Todos los relatos coinciden en que el sexo era mejor en la vigilia entre los dos sueños. En el siglo XV, los médicos recomendaban el sexo en la vigilia porque aumentaba la fertilidad.
Una tarea importantísima era vigilar que el fuego no se apagase.

Actividades nocturnas
Si nos basamos en estos estudios, podríamos concluir que, si nos despertamos a media noche desvelados, quizás no sea insomnio, sino algo natural que está escrito en nuestro código genético. No debemos tomar el modelo de dormir las ocho horas de un tirón como única referencia de patrón normal. Existen otros patrones, no solo el sueño segmentado, también he leído artículos que recomiendan un horario de sueño muy distinto al actual: de 8 de la noche a 4 de la madrugada, es decir, el verdadero horario solar. Dicen que es cuando rendimos mejor, y cuando nuestros órganos funcionan con más eficiencia. De hecho, es el horario de los niños.
En otros estudios se han visto otras ventajas, por ejemplo, de tipo hormonal:
Cuando dormimos, segregamos prolactina en la primera fase de nuestro sueño. Pero si dormimos de un tirón, esa prolactina se pierde. ¿Qué beneficios tiene la secreción de prolactina durante el sueño?
- Regula la secreción de dopamina, progesterona, estradiol, tan importantes en la regulación del estrés. También interviene en la regulación de las hormonas sexuales.
- Induce y facilita lo que llamamos un sueño reparador.
¿Qué tipo de actividades podríamos realizar hoy en día durante los dos sueños? todas aquellas que nos ayuden a disipar el estrés, a descansar y gozar de ese tiempo de relajación que nuestro cuerpo necesita: leer, escuchar música, meditar, o cualquier actividad que nos repose.
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