Equilibrio Ácido-Base (II): Una dieta alcalinizante
En mi primer artículo sobre el tema, decidí resumir al máximo el mecanismo tan complejo del equilibrio ácido-base. Pero es necesario ahondar más, porque si se trata correctamente, podemos mejorar o eliminar algunos problemas crónicos como dolores, problemas de piel o fatiga.
¿Cómo saber si sufro de acidosis en los tejidos?
Casi todos sufrimos de algo de acidosis, porque nuestra alimentación moderna la provoca, pero hay personas más sensibles que otras a este problema. Hay una prueba muy sencilla de hacer, que es el análisis del pH urinario.
Para ello se necesita papel indicador, que se encuentra en las farmacias.
Un organismo que funciona correctamente, elimina una buena parte del exceso de ácidos a través de los riñones, por lo que nuestra orina, en situación normal, tiene un pH que se sitúa entre 7 y 7,5. Si la orina es más ácida, es porque nuestro terreno es más ácido. Así de sencillo. Pero para conocer bien el estado de nuestro terreno, es necesario medir varias veces al día, durante varios días, nuestro pH urinario.
La primera orina de la mañana no es una buena indicación, porque generalmente es más ácida que las otras, ya que contiene todos los ácidos filtrados durante toda la noche por nuestros riñones. Así que mediremos la segunda de la mañana y una antes de almorzar y otra antes de cenar. Es mejor antes de las comidas porque a veces tomamos alimentos o bebidas que pueden variar mucho el pH de forma momentánea.
Si queréis tener una interpretación detallada de los resultados, pasad por la farmacia, ya que tenemos personal especializado en el tema. Pero resumiendo, si en general el pH está por debajo de 7, puede que cambiando tu alimentación y con suplementos alcalinos, obtengas una gran mejoría en problemas como dolores, fatiga o problemas de piel. Aquí podeis descargar una plantilla para anotar los resultados de las medidas.
¿Cómo cambiar la alimentación?
Si descubrimos que nuestro terreno es ácido, la primera medida que debemos tomar es analizar lo que comemos, porque la primera fuente de acidez de nuestro organismo son los alimentos. Para ello lo ideal es anotar durante unos días todo lo que comemos y bebemos y ver cuantos alimentos ácidos y alcalinos hay en nuestra dieta. Os pongo unas tablas que pueden orientaros a la hora preparar vuestros menús, para que sean lo más equilibrados posible.
Según su efecto sobre nuestro organismo, vamos a dividir los alimentos en tres grupos: los acidificantes, los alcalinizantes y los ácidos. Podemos entender claramente la función de los dos primeros. El tercero, los alimentos ácidos por sí mismos, pueden ser acidificantes o alcalinizantes según nuestro tipo de metabolismo.
Estas tablas nos pueden servir para equilibrar nuestra alimentación. Los productos que están en las tres son sanos en sí, pero en el caso de sufrir de acidez de terreno, es útil saber lo que estamos comiendo.
Una vez que hemos comprendido estos conceptos, podría deciros que dentro de cada una de estas tablas hay alimentos que son más o menos acidificantes, y según vuestra determinación y la mejoría que sintáis siguiendo estas pautas, se pueden encontrar tablas mucho más complejas y completas. Este blog, tiene sobre todo la vocación de despertar vuestro interés.
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