Equilibrio Ácido-Base (I)
¿Te duelen las articulaciones? ¿Estás cansado? ¿Te enfermas fácilmente? Quizás el origen (y la solución) de tus problemas está en el equilibrio ácido-base de tu organismo. En este artículo voy a intentar resumir este mecanismo.
El pH ideal de la sangre es muy preciso: 7,39 y debe mantenerse dentro de unos límites muy estrechos, que van aproximadamente de 7,36 a 7,42. Por encima o por debajo de estos límites se produce una acidosis o una alcalosis. El cuerpo no puede funcionar.
Hoy en día nos alimentamos con una excesiva cantidad de productos que nos acidifican: demasiada carne, demasiado azúcar, demasiadas bebidas gaseosas…todo esto provoca una gran acidez en nuestro organismo, que en teoría debería pasar a la sangre. Pero esto no es posible por las razones que he evocado anteriormente. Como ese equilibrio es tan importante, el cuerpo ha desarrollado una serie de mecanismos de defensa para mantener estable el pH sanguíneo.
El más fisiológico y natural consiste en eliminar el exceso de ácidos por los canales normales de limpieza del cuerpo, como el sudor, la orina, las heces y la respiración. De hecho, cuando nuestro cuerpo ingiere o fabrica un exceso de ácidos, lo notamos primero a través de nuestras secreciones: mal aliento, orina o sudor ácidos.
Cuando estos canales de eliminación están saturados, el cuerpo empieza a utilizar sistemas de defensa más sofisticados y peligrosos: uno de ellos consiste en almacenar el exceso de ácidos en los tejidos y articulaciones en forma de depósitos.
El otro consiste en quitarle calcio a los huesos para que este neutralice el exceso de ácido. También “roba” el potasio y el magnesio de nuestra alimentación para neutralizar los ácidos. Esto provoca osteoporosis y enfermedades como litiasis o gota, o artritis. Todo esto está relacionado con los depósitos de ácido en nuestro organismo.
¿Cuáles son las enfermedades debidas a la acidificación?
Podemos clasificarlas en 3 tipos
*Mala actividad enzimática. Las enzimas, que son las que hacen funcionar todas las células de nuestro cuerpo, necesitan un pH muy definido. Cuando no funcionan bien, aparecen distintas dolencias relacionadas con la fatiga, debilidad nerviosa, falta de entusiasmo, irritabilidad.
*Agresividad de los ácidos presentes en nuestros tejidos. La acumulación de ácidos da lugar a,
por ejemplo, inflamaciones dolorosas de las articulaciones (artritis) de los nervios y terminaciones nerviosas (neuritis) o de los intestinos (enteritis, colitis, prurito anal) o problemas de piel (eczemas, urticarias, picores)
Además, la acidez fragiliza tanto los tejidos como el sistema inmunitario, con lo que el organismo es más propenso a desarrollar infecciones virales o microbianas, o problemas de mucosas, especialmente respiratorias, pues por ellas se eliminan muchos ácidos
*Desmineralización. Los huesos se descalcifican, pierden su resistencia y elasticidad (más facilidad de fracturas) su densidad (osteoporosis) se inflaman (reuma o inflamación del nervio ciático). Los dientes se fragilizan, se vuelven más sensibles a los cambios de temperatura y a las caries. Las encías sangran con facilidad. El pelo se vuelve más fino, se desvitaliza, se cae y las uñas se desdoblan, se fisuran o rompen.
¿Cómo tratar estos problemas?
Debemos atacar desde distintos flancos
Alimentación. Consumir menos alimentos ácidos y aumentar los alimentos y bebidas alcalinizantes.
Actividad física, porque ayuda a la oxidación de ácidos y a su eliminación a través de la respiración.
Plantas medicinales diuréticas (para favorecer la eliminación renal) y sudoríficas (para la eliminación a través de la piel)
Suplementos alcalinos. Sirven sobre todo para facilitar la evacuación de los ácidos que se encuentran desde hace tiempo en nuestros tejidos. Si cambiamos nuestros hábitos de vida y alimentación y no damos esos suplementos, es muy difícil eliminar nuestros depósitos ácidos, porque nuestras vías de eliminación, para no modificar nuestro pH sanguíneo, no los sacan de los tejidos.
Existen muchos suplementos alcalinos en el mercado. Deben tener en su composición calcio, potasio y magnesio. También son interesantes el hierro y manganeso en una proporción equilibrada.
Algunas ideas de productos alcalinizantes:
Enabiane: en sobres, que contienen calcio, magnesio y potasio en forma de citratos
Brotes de cebada de Salengei. Ideal para mezclar con zumo de limón y tomar todas las mañanas en ayunas, si quieres hacer una cura alcalinizante rápida.
Ergybase, de Nutergia, en comprimidos, muy fáciles de tomar, pero siempre con mucha agua, para facilitar la eliminación.
Espero haber despertado vuestra curiosidad. Si quieres obtener más información, pásate por la farmacia.

