10 razones para utilizar aceites esenciales con poder antibiótico

Aquí teneis 10 razones por las que es interesante probar un aceite esencial antes de ir a consultar con su médico.

1.- Los aceites esenciales no provocan resistencias.

Es una realidad que los antibióticos no son tan eficaces como antes. La propia OMS (Organización Mundial de la Salud), estima que algunos de ellos no tendrán eficacia en los próximos 10 a 20 a ños. Esto es debido tanto a una mala utilización (por ejemplo, parando un tratamiento antes de tiempo) como a su uso sin necesidad. Algunos antibióticos han perdido su actividad frente a un importante número de gérmenes, que se han “acostumbrado” a ellos y modificado en consecuencia. Esto es lo que denominamos Resistencia a los antibióticos. Se debe a que cada antibiótico es una substancia única, y los microbios pueden analizarla, buscar su punto débil y adaptarse a él. Esto es muy grave: algunos médicos piensan que las infecciones podrían volverse preocupantes en los próximos años, porque no tendremos la capacidad de combatirlas. Al contrario de lo que sucede con los antibióticos, la eficacia de los aceites esenciales no disminuye con su utilización, y no es necesario aumentar las dosis para curarse. Al estar formados por muchos componentes, los microbios no son capaces de organizar su resistencia, y aún menos si asociamos varios. En ese caso no solo se refuerza su acción, sino que es más difícil para las bacterias “acostumbrase” a ellos.

2.- La mayoría de los aceites esenciales antibióticos son también antivirales.

Se sabe que 8 de cada 10 casos de infecciones ORL (las grandes generadoras de recetas de antibióticos) se deben a virus. Son muchos los casos en los que los antibióticos se recetan de forma inadecuada, ya que son totalmente inútiles contra las infecciones víricas. En cambio, los aceites esenciales van a luchar contra los virus y, gracias a su acción antibiótica preventiva, pueden impedir las sobreinfecciones. Por ejemplo, se pueden usar para tratar la gripe o el resfriado (dos enfermedades virales) y evitar que degeneren en bronquitis o sinusitis (dos enfermedades bacterianas).

3.- Los aceites esenciales modifican el medio en el que viven las bacterias.

Los medicamentos antibióticos impiden a los gérmenes reproducirse y sobrevivir porque bloquean sus funciones de base (metabólicas y orgánicas). Los aceites esenciales también, pero además modifican el medio en que estos gérmenes se desarrollan, de forma que evitan su supervivencia.

Bacteria

4.- Los aceites esenciales son eficaces por vía oral en concentraciones 50 veces menores que las de los antibióticos.

5.- Los aceites esenciales inhiben la proliferación de los gérmenes nocivos y al mismo tiempo estimulan la respuesta inmunitaria, con lo cual hay menos recidivas. Esto no es el caso de los medicamentos antibióticos clásicos que como si fueran bombas arrasan y destruyen masivamente tanto las bacterias “malas” como las “buenas”, y no son capaces de prevenir nuevas invasiones potenciales. De ahí los tratamientos de repetición, sobre todo en los problemas ORL infantiles (otitis, sinusitis, faringitis…)

6.- Según el contexto, la aromaterapia puede emplearse en lugar de los medicamentos antibióticos como, por ejemplo, en las enfermedades respiratorias del invierno. Los aceites esenciales permiten curar rápidamente, de forma adecuada y eficaz sin tener que recurrir sistemáticamente a los medicamentos antibióticos.

7.- La aromaterapia puede utilizarse también como complemento a un antibiótico clásico para reforzar sus efectos y obtener resultados más rápidos y fiables.

Antibiotico

8.- La aromaterapia es tan precisa como la antibioterapia.

Para analizar el impacto de un antibiótico sobre los microbios, se usa un antibiograma. El médico toma una muestra de gérmenes de la persona enferma y la manda a un laboratorio, que hace un cultivo para escoger el antibiótico más indicado. El aromatograma sigue el mismo principio, sólo que los aceites esenciales reemplazan los antibióticos. En una placa de Petri se cuantifica de la misma forma el poder antibacteriano de distintos aceites esenciales. Conociendo la recrudescencia de las resistencias a los antibióticos y sabiendo que los aceites esenciales no presentan este inconveniente, los aromatogramas tienen un gran porvenir.

9.- Un aceite esencial “antibiótico” destruye una cantidad muy elevada de gérmenes diferentes, mientras que un antibiótico clásico no es activo que sobre algunos.

10.- Los aceites esenciales vaporizados o difundidos en el aire de una habitación, la desinfectan en menos de 10 minutos: ¡adiós, gérmenes, virus y bacterias nocivas! Un” plus” muy apreciable en una oficina en invierno, en la casa o en la habitación de un enfermo e incluso en un hospital.

Aceites antibioticos antisepticos

Traducido del libro “Ma bible des Huiles essentielles”, de Danièle Festy.

Recent Posts