Un sueño reparador
Es uno de los motivos más frecuentes de consulta farmacéutica, y uno de los más difíciles de resolver. Dormir bien, tener un sueño REPARADOR. Hago hincapié en esta palabra, porque lo importante no es el número de horas que dormimos, sino el estado de ánimo y de energía para afrontar el día en el que nos despertamos. Quiero daros aquí algunas ideas y algunas reflexiones que me parecen importantes.
En la filosofía india, cuando no se duerme bien es porque hay cosas que tenemos que resolver, y se acepta esa noche de insomnio como una oportunidad para examinar algún tipo de problema que no hemos tenido tiempo de examinar durante el día. Lo que pasa es que cuando alguien viene a consultarnos al mostrador, es que ya lleva muchas noches sin dormir, están extenuados y nos piden un remedio para descansar. En ese momento hay que darles algo, alguna solución, ya es demasiado tarde para que se pongan a pensar en esa encrucijada que les provocó su primera noche en vela.
Así que os doy esa pista sobre todo para los que os pasa de vez en cuando. Cuando el insomnio es un problema crónico, y no se quiere recurrir a los somníferos químicos, existen distintas pautas, consejos y substancias naturales suaves que podéis probar antes de consultar con vuestro médico. Todos somos distintos y habrá personas que no necesiten hacer ninguna de estas cosas para dormir a pierna suelta, pero para los que les cuesta, echad un vistazo a esta lista de consejos:
- Apagar la luz. Nuestro organismo está programado para asociar la oscuridad con el sueño. Para ello segrega la melatonina, que es la substancia que nos hace conciliar el sueño.
- Regular la temperatura de nuestro cuarto: dormir con frío o con un exceso de calefacción puede contribuir a que nuestro sueño no sea reparador y nos levantemos cansados. En general, bajar la temperatura del cuerpo ayuda a dormir. A partir de los 26 grados el mecanismo de refrigeración del cuerpo se pone en marcha e interfiere con el sueño. Además, la temperatura del cuerpo varía de una persona a otra, y es importante en el caso de vida en pareja poder individualizarla, por ejemplo con la ropa de cama. En cuanto a la temperatura ideal de la habitación, es la que va de 15 a 22 grados
- No cenar demasiado, sobre todo alimentos que, por ser más difíciles de digerir, dificultan el sueño o hacen que nos despertemos sobre las 3 de la mañana. Según la cronobiología, es el momento en el que el hígado empieza su proceso de metabolización. A veces, en personas que me dicen que cuando se acuestan, se duermen sin problema pero luego se despiertan sobre la madrugada, en vez de aconsejarle un somnífero, sino que les recomiendo que se hagan un drenaje hepático. He obtenido resultados espectaculares.
- No acostarse justo después de haber comido. Lo dice el refrán: el almuerzo descansado y la cena paseada. No hablo de quemar calorías, sino de una sobremesa relajada, de dejar pasar un par de horas entre el final de la cena y el momento de acostarse.
- No usar ningún tipo de pantalla en la cama, ni siquiera el móvil, ya que la luz que emanan disminuye la producción de melatonina, la substancia que segrega nuestro organismo cuando oscurece para ayudarnos a conciliar el sueño de forma natural.
- No hacer ejercicio antes de dormir, ya que estimula el ritmo cardiaco, libera adrenalina y aumenta la temperatura corporal, y eso, ya hemos visto hace más difícil conciliar el sueño.
Por último, os hablo de remedios naturales que ayudan a dormir, aunque lo mejor es que vengáis a nuestra farmacia para que os recomendemos el más adaptado a vuestras necesidades. Esta es una lista no exhaustiva:
- Valeriana, cuya característica principal no es solo que nos ayude a dormir, sino, mucho más importante, mejora la calidad del sueño. Aunque tengas la impresión que no has dormido más, te levantas más descansado
- Pasiflora, muy útil en el caso de que el insomnio te provoque la sensación de taquicardia o presión
- Amapola de California, muy buen inductor del sueño. Pertenece a la familia de los opiáceos, pero es, por supuesto, mucho más suave.
- Melatonina natural
- Magnesio, muy necesario para relajar nuestros músculos. Además, en situaciones de estrés nuestro organismo lo consume en gran cantidad
- Remedios homeopáticos personalizados. La homeopatía bien hecha exige un buen intercambio con el especialista, para encontrar el más adecuado para cada persona. Igual que con las Flores de Bach
- Sal Nº7 de Schuessler. Un gran remedio poco conocido: disolver 10 comprimidos en una taza de agua caliente y beberla a pequeños sorbos lo más caliente posible. Relaja mucho antes de dormir. Muy útil también en casos de jaqueca
- Aceite esencial de Lavanda, o de Mandarina. Se ponen unas gotas en un cuenco con agua, en nuestra habitación, o en un pañuelo que colocamos al lado de nuestra almohada, o incluso nos aplicamos unas gotas en el plexo solar. Son aromas que nos relajan, y nos producen un descanso reparador, incluso nos dicen que con sueños positivos.
- Infusiones de plantas medicinales o que nos ayudan a tener una buena digestión: tila, azahar, hierba luisa, poleo menta o mezclas con varias hierbas que ya vienen preparadas
En nuestra farmacia disponemos de un gran número de soluciones, entre las que se incluyen preparados con varias de estas substancias. Acércate a consultarnos y…¡felices sueños!

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